Por Francisco de Asís Solís Reátiga
El Baúl de Solís.-La lectura es positiva y nos ayuda a imaginar, viajar
en nuestra mente y aprender según sea el género de la obra.
Hay
miles, por no decir millones de escritores en el mundo y todos envían mensajes
a través de sus obras algunas brillantes y otras carentes de trascendencia,
pero que al final encuentran sus lectores.
Las
mujeres, han inundado el mundo literario con acertadas novelas o libros de
superación personal u otros temas importantes que atrapan en la lectura.
Una de
ellas es Maurene Goo que con la traducción de Ana María Pérez nos atrapa con su
libro "Creo en una cosa llamada amor" .He aquí un fragmento del capítulo
1.
Si
piensas en la vida como una serie de imágenes nostálgicas dispuestas en un
montaje que va en cámara lenta, te perderás muchos de los fragmentos aburridos.
En
medio de las imágenes borrosas de ti soplando las velitas de tu pastel de
cumpleaños y de las imágenes de tus primeros besos, habría una gran cantidad de
imágenes en el sofá, mientras ves la televisión, mientras haces la tarea, o
aprendes cómo crear la onda perfecta en tu cabello con una plancha caliente.
O, en
mi caso, mientras supervisas otro evento escolar, como el carnaval de otoño.
Agreguen
a eso un poco de vómito.
Di una
palmadita con cuidado en la espalda de Andy Mason mientras se inclinaba dentro
de un contenedor de reciclaje. Esta era, sin dudas, una de esas escenas
patéticas que no entrarían en el montaje de mi vida.
-¿Todo
bien? - pregunté al capitán del equipo de tenis de un metro noventa de alto
mientras se enderezaba.
-Gracias,
Des-asintió avergonzado mientras limpiaba su boca.
-No
hay de qué, pero ¿tal vez no deberías subir al Fundidor de Cerebros?
Era un
sábado por la noche a finales de noviembre y el carnaval de otoño de la
preparatoria Monte Vista estaba en plena actividad en nuestro campus una
maravilla arquitectónica de última generación en expansión, construida sobre un
acantilado costero del Condado de Orange.
Andy
se tambaleó al pasar junto a mi mejor amiga, Fiona Mendoza, quien se apartó de
él.
Fiona
llevaba un pantalón holgado, una camisa de hombre, calzado de senderismo y una
bufanda con patrones de rayos. Sus ojos de color ámbar, fuertemente delineados,
me estaban mirando, lenta y deliberadamente. Fiona podría verse como una
princesa estadounidense con ascendencia mexicana de Disney, si no fuera porque
se vestía como una indigente con una colección miserable de maquillaje.
De
venta en Librería México.
Contento
el actor Claudio Trejo con la obra "Mermelada de Fresa":
Claudia
Trejo, no es un tipo atractivo, pero es un actor recio que se adapta a
cualquier libreto y a sus directores.
Acaba
de triunfar en la obra Mermelada de Fresa en la Casa de Óscar Liera denominada
Cúcara Mácara.
"Estuve
emocionado por la asistencia conocedora de teatro, y la obra, no es sencilla,
ya que se trata de una boda y la posterior vida conyugal de una pareja" cita.
Aunque
Mermelada de Fresa, es divertida se necesita una actuación soberbia de Claudio
Trejo.



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