Por
Francisco Solís
El
Baúl de Solís.-Francisco Jared Borguetti Echeverría, acaba de
cumplir una década que como futbolista pateó sin fortuna de anotar un gol su
último balón con la camiseta del Morelia.
Empezó a jugar con Atlas en la
primera división del fútbol mexicano en 1992 y alzó el trofeo de campeón en dos
torneos con los Guerreros del Santos Laguna, gracias a los pases precisos de
Rodrigo El Poni Ruiz, casi siempre aéreos ya que con los 1.85 metros del hombre
de Culiacancito su estilo se acoplaba a goles consumados con la cabeza.
Su paso por Las Chivas del
Guadalajara no fue tan brillante como se esperaba y menos con Dorados de
Sinaloa en el 2006.
Su paso por el fútbol inglés
fue de claroscuros y por ello, nunca les interesó a equipos de fama mundial
como Barcelona o Real Madrid o Juventus de Italia.
Se situó como el tercero de
todos los tiempos como el mejor goleador de la Selección Mexicana de fútbol,
hasta que lo desbancó Javier Chicharito Hernández con su juego rápido, alegre, rápido
y certero.
Fue en 2010 cuando decidió
retirarse con Morelia tras anotar casi 300 goles, y 100 de cabecita.
Se recuerda un gol
impresionante en contra de Italia en el mundial de fútbol 2002.
El 15 de mayo de 2010 en
Morelia fue su último partido como futbolista profesional y cinco después
apareció vinculado al fútbol como comentarista y analista de ESPN donde
permanece y se pronostica que ingrese como director técnico en la nueva Liga
del Balompíe mexicano.
Borguetti ha sido uno de los
mejores futbolistas mexicanos de todos los tiempos, pero ganó más dinero Cuau
Blanco al tener mejor representante.
Cosas del fútbol.
VINICIO CASTILLA UNA ESTRELLA
FUGAZ CON NARANJEROS.
Una temporada la 2019-2020
soportaron los altos directivos de Los Naranjeros de Hermosillo como mánager al
ex ligamayorista que se consolidó con Los Rockies de Colorado, Vinicio Castilla
al darlo de baja el 13 de abril lo dieron a conocer hasta el 26 de abril.
Es decir, pasó como un gigante
cometa o estrella fugaz y no ingresó al equipo a los llamados play-off ni como mejor
perdedor en juegos ganados y perdidos y carreras anotadas y permitidas.
Desde luego en la Liga
Mexicana del Pacífico no accesar a la fiesta semifinal, es catalogado como un
rotundo fracaso y hasta los patrocinadores se inconforman.
Castilla jugó para Naranjeros
y lo hizo bien, pero ahora como timonel del barco naranjero no encontró puerto
seguro.
En la capital de Sonora, las
opiniones están divididas, entre los aficionados
ya que algunos cientos consideran
que necesitaba otra temporada para mostrar su capacidad como mánager; otros
fans dicen que, si el gallo no canta en una temporada, la lógica beisbolera
indica que deberán pasar dos o tres más temporadas y un gasto de unos cuatro
millones de pesos para que la máquina naranjera funcione y obtenga la corona de
la LMP.
Ya Castilla tendrá tiempo de
demostrar su real valía, pero no con Naranjeros al menos en un lustro.

Comentarios
Publicar un comentario